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La Región de Murcia es una comunidad autónoma uniprovincial española, situada en el sudeste de la Península Ibérica, entre Andalucía (provincias de Granada y Almería) y la Comunidad Valenciana (provincia de Alicante), y entre la costa mediterránea y Castilla-La Mancha (provincia de Albacete). Su capital es la ciudad de Murcia, que es sede de los órganos institucionales regionales, con excepción de la Asamblea Regional, que tiene su sede en Cartagena.2

La población total de la Región de Murcia es de 1.470.069 hab,3 de los que algo menos de un tercio vive en la capital y la mitad vive en los municipios de Murcia, Cartagena y Lorca. La región es una de las mayores productoras de frutas, verduras y flores de Europa, contando con viñedos importantes en los municipios de Jumilla, Bullas y Yecla, que producen vinos con Denominación de Origen. Cuenta así mismo con un importante sector turístico, concentrado en una costa con numerosos espacios vírgenes (muchos de ellos amenazados) y que posee la laguna salada del Mar Menor. Su industria destaca por el sector petro-químico y energético (centrado en Cartagena) y la industria alimentaria. El pico más alto de la región está en el Macizo de Revolcadores, con 2.015 msnm.

De su amplio patrimonio cabe destacar los 72 conjuntos rupestres pertenecientes al Arte rupestre del arco mediterráneo de la Península Ibérica declarados Patrimonio de la Humanidad,4 al igual que el Consejo de Hombres Buenos de la Huerta de Murcia, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad como ejemplo de tribunal consuetudinario de regantes del Mediterráneo español.5 En la Región de Murcia se encuentra la localidad de Caravaca de la Cruz, lugar de referencia para el culto de la Iglesia católica al disponer del privilegio de celebrar Año Jubilar a perpetuidad cada siete años en torno a la Vera Cruz de Caravaca.6

Murcia es una región histórica del sureste de España, heredera del antiguo Reino de Murcia, que tradicionalmente ha comprendido como región biprovincial las provincias de Albacete y Murcia.7 Durante la Transición, Albacete pasó a la nueva Castilla-La Mancha, formándose la autonomía uniprovincial de la Región de Murcia.

Geografía física
Relieve
Vista por satélite de la Región de Murcia.

La Región de Murcia se sitúa en el extremo oriental de las Cordilleras Béticas, viéndose influida climatológicamente por una orografía que la aisla de la influencia atlántica. Estas cordilleras se dividen a su vez de norte a sur en:

la cordillera Prebética: la más septentrional, constituye los relieves que forman, de oeste a este, las Sierras de la Muela, del Puerto, de Sopalmo, de la Magdalena y del Carche (1.372 metros). Su litología dominante es fundamentalmente carbonatada. La existencia de importantes fallas regionales (Jumilla-Pinoso y Jumilla-Yecla) ha favorecido la aparición de fenómenos de diapirismo (Jumilla y Yecla) y de volcanismo (La Celia).

Subbética: Está constituida por numerosos cabalgamientos superpuestos entre sí o sobre los materiales del Prebético. Forman parte de esta cordillera, desde las Sierras de Moratalla (las de mayor altitud con más de 2.000 metros) hasta la Sierra de Barinas, pasando por los relieves de la Sierra de Mojantes (1.615 metros), la Sierra de Burete, la Sierra del Cambrón (1.528 metros), del Oro, de la Pila y también la Sierra de Ricote.

y la Penibética (de norte a sur): los tres complejos litológicos diferenciados (Nevado-Filabride, Alpujárride y Maláguide) se encuentran muy fracturados, aunque existe un predominio de cabalgamientos y fallas inversas entre dichos complejos. Resultado de esta complejidad estructural son las sierras de Almenara, Carrascoy, Cartagena y Espuña (1.585 metros). Su litología dominante corresponde a rocas metamórficas y carbonatadas.

Tradicionalmente se ha considerado que el pico de Revolcadores, perteneciente al macizo del mismo nombre en las Sierras de Moratalla, era el vértice más alto de la Región de Murcia, con 2.027 metros de altura; sin embargo, tras las mediciones de los últimos mapas del SNIG (Servicio Nacional de Información Geográfica de España) Revolcadores figura con 1.999 m siendo una cumbre del mismo macizo, ligeramente más septentrional, la más elevada: Los Obispos, con 2.015 m de altitud.
Pico del Buitre. En las sierras del Noroeste se da la mayor pluviometría y frecuencia de nevadas de la región.

Aproximadamente el 27% del territorio murciano corresponde a relieves montañosos, el 38% a depresiones intramontanas y valles corredores, y el 35% restante a llanuras y altiplanicies.
Véase también: Anexo:Municipios de la Región de Murcia por altitud.

También hay que destacar la existencia de importantes fallas en toda la zona, como la Falla de Alhama de Murcia, la Falla de Bullas-Archena o la Cicatriz Nor-Bética, que junto a la intersección con otras fallas menores generan numerosos movimientos de tierra, como el Terremoto de Lorca de 2011.
Climatología
Puntas de Calnegre y Cabo Cope, área murciana con la menor pluviometría.

La mayor parte de la Región de Murcia disfruta de un clima mediterráneo de tipo semiárido, con unos inviernos suaves (11 °C de media en diciembre y enero) y unos veranos calurosos (con máximas de 40 °C). La temperatura anual media es de 18 °C.

Posee unas precipitaciones medias escasas (de 300 a 350 mm anuales) debido a que su disposición orográfica (al este de las Cordilleras Béticas) dificulta la llegada de las borrascas atlánticas como consecuencia del llamado Efecto Föhn. La Región de Murcia cuenta con, entre 120 y 150 días al año donde el cielo está totalmente despejado. Abril y octubre son los meses con más precipitaciones, siendo frecuentes las trombas de agua en un solo día (Gota fría) especialmente en otoño.

Sin embargo, a pesar del predominio mediterráneo en cuanto a características termopluviométricas, la topografía variable de su territorio; donde alternan montañas, valles, depresiones, llanuras y litorales, originan una diversidad de matices dentro del dominio subtropical mediterráneo.8 La distancia respecto al mar y el relieve hace que existan diferencias térmicas y pluviométricas entre la costa y el interior. Mientras que en el litoral las temperaturas rara vez descienden de 10 °C en los meses más fríos, en las comarcas del interior no se suele sobrepasar los 6 °C y sus precipitaciones son mayores (alcanzándose registros superiores a 700 mm anuales)9 Esto sitúa a las sierras de la Comarca del Noroeste como el área murciana con mayor índice pluviométrico, frente a la costa meridional (Águilas, Puntas de Calnegre y Mazarrón) donde se dan los valores más bajos con menos de 300 mm anuales.

El récord absoluto de temperatura registrada en España fueron los 47,8 °C registrados en la ciudad de Murcia el día 29 de julio de 1876.10 Murcia también ostenta el récord absoluto de temperatura máxima registrada en España en el siglo XX con los 47,2 °C registrados en el observatorio Murcia / Alfonso X el 4 de julio de 1994.11

En el invierno de 2005 llegó incluso a nevar en el litoral murciano.
Véase también: Medio ambiente de la Región de Murcia.
Hidrografía
El río Segura a su paso por Archena.
El río Segura y el Puente de los Peligros en la ciudad de Murcia.
Categoría principal: Ríos de la Región de Murcia.

La red hidrográfica de la Región de Murcia se compone de forma fundamental por el río Segura y su cuenca; que constituye el eje principal de la red de drenajes murciana. Además del río Segura hay que añadir unos ejes secundarios estructurados en torno a sus afluentes:

Río Mundo (que nace en Albacete), es su mayor afluente y el que le aporta más caudal. Nace en un paraje natural denominado los Chorros del Río Mundo.
Río Alhárabe: Que discurre por las Sierras de Moratalla y que al igual que el Mundo posee aguas perennes. Los ríos siguientes sufren sin embargo prolongados estiajes.
Río Argos: Que bordea los cascos urbanos de Caravaca, Cehegín y Calasparra.
Río Quípar: Se une al Segura en el famoso paraje del Cañón de los Almadenes.
Río Mula: Genera una de las vegas interiores más feraces, la huerta de Mula.
Río Guadalentín, Sangonera o Reguerón: Que pasa por el casco urbano de Lorca y constituye el eje del amplio valle del Guadalentín (la también llamada depresión prelitoral murciana). Su naturaleza irregular ha generado multitud de tragedias como consecuencias de sus riadas.12

Vista por satélite del Mar Menor.

Este sistema hídrico canaliza el 95% de las aguas que se recogen en la Región de Murcia, el resto son vertidas hacia el Mediterráneo o el Mar Menor a través de multitud de ramblas que se disponen entre las sierras prelitorales y la costa (tales como la Rambla del Albujón, la Rambla de Benipila, la Rambla de las Moreras o la Rambla de Ramonete).

Prácticamente todo el territorio de la Región de Murcia se encuentra bajo la unidad hidrológica de la Cuenca del Segura, excepto una pequeña parte del norte del municipio de Yecla que pertenece a la cuenca del Júcar, y el extremo más occidental de los términos de Moratalla y Caravaca que vierten a la del Guadalquivir.13

El déficit de recursos hídricos que sufre la cuenca del Segura; motivado por ser una cuenca de régimen pluvial mediterráneo levantino, ha impulsado a lo largo del tiempo diversas iniciativas gubernamentales que pretendían solucionar o al menos paliar dicho déficit. Algunas de las más significativas son:

El trasvase Tajo-Segura, completado en 1979 y en servicio;
El trasvase del Ebro, incluido inicialmente en el Plan Hidrológico Nacional aprobado en 2005 y luego suprimido, que preveía trasvases desde dicho río a diversas cuencas deficitarias, entre otras la del Segura;
El Programa AGUA, actualmente en marcha, que se planteó como alternativa a los trasvases previstos en el Plan Hidrológico Nacional y que incluye, entre otras actuaciones, la construcción de plantas desalinizadoras.

Véanse también: Contaminación del río Segura, Trasvase Tajo-Segura y Plan Hidrológico Nacional.
Mares
Vista de la zona de las encañizadas, paso natural entre el Mar Menor y el Mar Mediterráneo.

En la Región de Murcia se encuentra el lago natural más grande de España, la albufera del Mar Menor. Se trata de una laguna de agua salada situada junto al Mar Mediterráneo, constituyendo el lago salado más grande de Europa. Sus especiales características ecológicas y naturales hacen del Mar Menor un paraje natural único. De forma semicircular, está separado del Mar Mediterráneo por una franja de arena de 22 km de longitud y entre 100 y 1200 m de anchura, denominada La Manga del Mar Menor, comunicándose ambos "mares" por dos pasos naturales y uno artificial. La laguna ha sido designada por la Organización de las Naciones Unidas como Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo. En su perímetro litoral cuenta con 73 km de costa en la que se van sucediendo playas de aguas transparentes y poco profundas (la profundidad máxima no es superior a 7 metros), y con 170 km² de superficie.

El litoral mediterréneo murciano, desde el punto de vista geomorfológico, presenta una gran riqueza de formas. El accidentado puzzle de relieves y depresiones del área que nos ocupa, bajo la acción de los procesos de modelado que han actuado a lo largo de los tiempos, ha dado lugar a los diferentes tipos de costas que actualmente se pueden contemplar. De los 258 km de línea de costa, el 26,19% (67,6 km) es acantilado alto (de más de 20 m de altura), el 11,82% (30,5 km) es acantilado medio (entre 2 y 20 m de altura), el 6,55% (16,9 km) es costa rocosa baja (menos de 2 m de altura) y el 32,62% (84,2 km) son playas.14

El litoral de la Región de Murcia dispone de diversas islas, todas ellas de pequeño tamaño y deshabitadas siendo muchas de origen volcánico, destacando el conjunto de islas que se encuentran dentro del Mar Menor (Isla Mayor, Isla Perdiguera, etc.), y las islas que están en pleno Mar Mediterráneo (la Isla Grosa, Islas Hormigas, Isla de Escombreras, Isla de Mazarrón, Isla del Fraile, etc.).
Naturaleza
Flora
Tetraclinis articulata o Sabina Mora. Especie endémica. Ejemplar situado en las Canteras romanas de Cartagena.

La condición climática de la Región de Murcia ya descrita, conforma un panorama diverso y en gran medida diferenciado en cuanto a su flora. En las zonas montañosas del interior, con mayor pluviometría, la cubierta vegetal presente es asimilable a cualquiera de las zonas de las regiones fitobiológicas béticas o castellanas, con el Pino en sus subespecies Carrasco, Nigra, Rodeno (los dos últimos en las zonas de montaña más elevadas), la Encina tanto en su forma arbórea como arbustiva (Carrasca), manchas de Sabina (como en el Campo de San Juan en Moratalla), Madroño (como en la Sierra de la Pila) o incluso ejemplares relictos de Alcornoque del antiguo bosque mediterráneo presente en la Sierra del Puerto (Carrascoy). En las sierras más húmedas de la comarca del Noroeste también se encuentran ejemplos de bosque mediterráneo caducifolio al añadir la presencia del Serbal y Fresno, además del marcescente Quejigo.15

Muchas de las sierras del interior sufrieron procesos de deforestación a lo largo de los siglos llegando a favorecer, ante la ausencia de cubierta vegetal, procesos de inundación en los valles con motivo de las cíclicas Gotas Frías, esto llevó a un ingente e innovador proceso de reforestación en algunas de dichas sierras, siendo la primera de ellas la llevada a cabo en Sierra Espuña a finales del siglo XIX,16 produciéndose a partir de entonces una recuperación encomiable de la masa forestal en diversas zonas de la Región de Murcia, principalmente en su zona central.

En el área meriodional de la región, con un gradiente de altitud menor y con escaso índice pluviométrico, se encuentra la zona fitobiológica conocida como murciano-almeriense. A pesar del carácter semiárido de la misma cuenta con numerosos endemismos, algunos de ellos resultan ser iberoafricanismos de gran importancia. Dentro de esas especies endémicas destacan la Sabina mora o Ciprés de Cartagena, el Palmito, el Arto, el Cantueso Murciano, el Cornical o el escasísimo Garbancillo de Tallante17 . El matorral por excelencia de estas zonas es el Esparto.

En los humedales asociados a ramblas aparecen los Tarays, o en cursos de agua permanente (en la zona más al interior) se encuentran algunos bosques de ribera (Chopo y Sauce). Una especie caracterísitica de zonas con agua y huertas es la introducida Palmera datilera.
Ejemplar de Tortuga mora.
Fauna

Dentro de las aves, la Región de Murcia dispone de importantes colonias en zonas serranas de Águila Real, Águila Perdicera, Águila Calzada, Águila culebrera, Halcón Peregrino, Búho real, etc. En las sierras más altas de la zona occidental (Sierra de Mojantes y Sierra del Gigante) también hay colonias de Buitre leonado.18

En cuanto a los mamíferos, destaca la presencia en las sierras del Noroeste de la Cabra montesa y la recuperada presencia del Ciervo en numerosas sierras del interior.19 En los años 70 del siglo XX se introdujo con fines cinegéticos en Sierra Espuña el Arruí, especie que se ha extendido por otras montañas del sector central de la región. Igualmente ha sido recientemente reintroducida una especie que se había extinguido en los montes murcianos y que, al contrario que el Arruí, no se trata de una exótica invasora, como es el Corzo.20 También destacan el Jabalí, el Gato Montés, el Tejón, el Zorro o especies endémicas como la Ardilla de Espuña. En el curso alto del río Segura (desde su entrada en la Comunidad hasta la Contraparada) y algunos de sus afluentes (río Alhárabe) ha reaparecido recientemente la Nutria.21

En las zonas áridas meriodionales destacan otras especies endémicas como la Tortuga mora, y en las zonas de humedales costeros y prelitorales otro endemismo como el pequeño pez conocido como Fartet, al igual que aves migratorias como el Flamenco, la Garza, la Avoceta, entre otras muchas. En algunas de las islas del litoral aparece la Gaviota de Audouin, la colonia presente en la Isla Grosa es la tercera más numerosa del mundo.22 .
Espacios naturales
Las Gredas de Bolnuevo con la sierra de las Moreras al fondo.
Artículo principal: Espacios naturales de la Región de Murcia.
Vista de Cabo Tiñoso desde el collado Roldán.
Valle del río Alhárabe en las Sierras de Moratalla. Comarca del Noroeste.
Macizo de Revolcadores, declarado Lugar de Importancia Comunitaria.

Expertos han señalado la importancia de la biodiversidad de la Región de Murcia, motivada por sus especiales condiciones geográficas y climatológicas en un territorio relativamente pequeño. La cubierta vegetal existente está cifrada entre 50 y 70 especies por Km2, además de poseer una alta densidad de endemismos locales, incluidos ibero-africanismos, algo que motivó a que la Red Natura 2000 declarase protegidas 72 áreas murcianas de alto valor ecológico, de un total de 276 existentes en España.23

La costa mediterránea y el Mar Menor centran gran parte de los espacios protegidos, el objetivo es pr los valores naturales de una de las costas mediterráneas menos afectadas por la colmatación urbanística en España, aunque también se hallan importantes espacios protegidos en el interior. La presión urbana o la explotación agrícola intensiva son los principales peligros que se ciernen sobre el medio ambiente murciano. Estas prácticas constituyen todo un riesgo teniendo en cuenta que estamos ante una región de grandes contrastes que la dotan de una riqueza biológica y ambiental considerable.

Espacios naturales en la costa

La principal protección se dedica a las inmediaciones del Mar Menor, la zona costera de la Bahía de Mazarrón y de los hábitats en las zonas litorales de monte.

El Mar Menor es el humedal RAMSAR número 706.
Parque de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar.
Paisaje protegido de Espacios abiertos e islas del Mar Menor.
Paisaje protegido del Cabezo Gordo.
Parque de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila.
Sierra de la Muela, Cabo Tiñoso y Roldán.
Paisaje protegido de la Sierra de las Moreras.
Parque natural de Cabo Cope y Puntas de Calnegre.
Paisaje protegido de las Cuatro Calas.
Islas e Islotes del Litoral Mediterráneo.
Cabo de Palos e Islas Hormigas.

Espacios naturales en el interior

Sotos y bosque de la ribera de Cañaverosa.
Cañón de los Almadenes.
Saladares de Guadalentín.
Barrancos de Gebas.
Humedal del Ajauque y Rambla Salada.
Sierra Espuña que tiene una superficie de 17.804 hectáreas, siendo el más antiguo de los espacios protegidos, en 1931 se le declaró sitio natural de interés nacional; en 1979, parque natural, y 1992, parque regional.
Parque regional de Carrascoy y El Valle.
Parque de la Sierra de la Pila.
Sierra de Salinas.
Parque regional de la Sierra del Carche.

Además, existen diversas áreas declaradas ZEPA, como las Estepas de Yecla; Sierra de La Fausilla; Sierra de Ricote y La Navela; Sierra de Mojantes; Sierra de la Almenara, Moreras y Cabo Cope; Sierras de Burete, Lavia y Cambrón; Sierra del Molino, Embalse del Quípar y Llanos del Cagitán; Sierra de Moratalla; Sierras de Altaona y Escalona; Llano de las Cabras; Sierra del Gigante - Pericay, Lomas del Buitre - Río Luchena y Sierra de La Torrecilla.

Así como Lugares de Importancia Comunitaria (LIC): Sierras y Vega Alta del Segura; Ríos Alhárabe y Moratalla, Revolcadores; Sierra de Villafuerte; Sierra del Gavilán; Casa Alta-Las Salinas; Sierra de la Lavia; Sierra del Gigante; Sierra de La Tercia; Cabezo de Roldán; Sierra de La Fausilla; Sierra de Ricote-La Navela; Sierra de Abanilla; Río Chícamo. Minas de La Celia; Cueva de Las Yeseras; Lomas del Buitre y Río Luchena; Sierra de la Almenara, Moreras y Cabo Cope; Sierra del Buey; Sierra del Serral; Cuerda de la Serrata; Cabezo de la Jara y Rambla de Nogalte; Cabezos del Pericón; Rambla de la Rogativa; Yesos de Ulea; Río Quípar; Sierra de las Victorias; Río Mula y Río Pliego; Sierra de Enmedio; y Sierra de La Torrecilla.

Además se han propuesto los siguientes espacios marinos protegidos: Medio Marino y Franja litoral sumergida de la Región de Murcia.
Historia
Artículo principal: Historia de la Región de Murcia.

Prehistoria
Cerro de las Viñas (Lorca). Cultura argárica.

Los restos humanos más antiguos encontrados en el territorio actual de la Región de Murcia se localizan en el Estrecho de la Encarnación (Caravaca), en la conocida como Cueva Negra, en donde los expertos tuvieron la certeza de estar ante una de las estaciones más antiguas de Europa24 con una edad cercana al millón de años (Paleolítico Inferior), con restos fósiles de tipo pre-neandertal (Homo Heidelbergensis).

Sin embargo, los restos humanos de mayor trascendencia en la región provienen del Musteriense o Paleolítico Medio, donde predominaba el hombre de Neandertal, con yacimientos de la talla de la Sima de las Palomas del Cabezo Gordo (en Torre Pacheco); con unos materiales que van desde el 150.000 al 35.000 a. C.25

Entrando ya en el Neolítico, como parte integrante del área mediterránea se desarrolló en la zona el arte esquemático o Arte Rupestre del arco mediterráneo, propio de este periodo, teniendo una gran representación en la Región de Murcia.

Hablar de la Edad del Bronce en el sureste ibérico es hacerlo de la importante Cultura argárica. Hasta 220 poblados se han llegado a contabilizar de la misma cultura en la Región de Murcia, fechados entre el 2.000 y el 1.100 a. C.26

Edad Antigua

A la importante presencia de la cultura íbera en la zona, dominada por los bastetanos en la zona oeste, los mastienos al sur y los contestanos al este, hay que añadir la poderosa influencia fenicia a través de las intensas redes comerciales y de asentamientos costeros como la Punta de los Gavilanes en Mazarrón.
División de Hispania realizada por Diocleciano en el año 298, con la provincia Carthaginense.

Los cartagineses desarrollaron posteriormente su más importante área de actuación peninsular en el Sureste ibérico. En el 227 a. C. Asdrúbal el Bello fundó un asentamiento comercial en la actual Cartagena, denominándola Qart Hadasht (Ciudad Nueva en fenicio) al igual que su homóloga africana, siendo conquistada en el 207 a. C. por Escipión, que la rebautizó como Carthago Nova para diferenciarla de la Carthago africana.27

Bajo el dominio romano el territorio de la actual Región de Murcia formó parte, primero de la provincia de la Hispania Citerior, posteriormente a la provincia Tarraconense, constituyéndose en el Bajo Imperio romano la Provincia Carthaginense. En esta época Carthago Nova fue una de las principales ciudades romanas de Hispania.

Edad Media

A lo largo del siglo V se produjo la invasión de diversos pueblos bárbaros, instalándose los visigodos en el último cuarto del siglo. Sin embargo en el 552 el sureste hispano cayó en poder de los bizantinos de Justiniano, creando la provincia de Spania, cuya capital fue Carthago Spartaria (Cartagena). Posteriormente los visigodos recuperaron las zonas del interior, desarrollándose bajo su control las ciudades de Orihuela y Begastri.

En el siglo VIII el Sureste volvió a estar unido bajo el poder del dux visigodo Teodomiro. Éste fue quien pactó con los musulmanes de Abd el Aziz en el 713 el denominado Pacto de Teodomiro, por el que la zona quedaría como región autónoma, pasando a ser denominada como Cora de Tudmir. Con la dominación musulmana se desarrolló la agricultura de regadío que tanta importancia tuvo (y sigue teniendo en algunas comarcas) en la economía murciana. La Cora de Tudmir tenía su capital en Orihuela, pasando posteriormente a Lorca.
Taifas en el año 1031, donde se aprecia la primera Taifa de Murcia

A partir del 825 Córdoba decidió hacerse más presente en la Cora por lo que Abderramán II mandó fundar Mursiyya; la actual ciudad de Murcia, que acabaría por convertirse en la capital de la Cora de Tudmir a lo largo del siglo X.28

En el siglo XI, durante los primeros reinos de taifas surgió la Taifa de Murcia, uno de los territorios en que se dividió el Califato de Córdoba, fundada por Abu Abd al-Rahman Ibn Tahir con capital en Mursiyya (Murcia), después de la decadencia del Califato Omeya.29 Tras la Batalla de Sagrajas en 1086, la dinastía Almorávide se extendió por todas las taifas reunificando Al-Ándalus.

En el siglo XII, con la llegada de los almohades, surgió la segunda Taifa de Murcia de la mano de Ibn Mardanis (el Rey Lobo), que en su lucha anti-almohade dominó un territorio comprendido desde Jaén hasta Albarracín. Durante su reinado, Mursiyya se convirtió en una de las principales ciudades de todo Al-Andalus.30 En el 1172, su reino fue totalmente conquistado por los almohades. Sin embargo, en 1228, aprovechando la debilidad almohade tras la derrota de las Navas de Tolosa, Ibn Hud se sublevó en el Valle de Ricote dando lugar a la tercera Taifa de Murcia, poniendo bajo su control todos los territorios que se mantenían bajo dominio musulmán en la Península, excepto Valencia y el Estrecho.31 Tras su asesinato en 1238, y con un reino en recesión, los sucesores de Ibn Hud plantearon a Fernando III el Santo el vasallaje del reino musulmán de Murcia (1243).

A través del tratado de Alcaraz, la taifa de Murcia se convertía en un protectorado de Castilla. Sin embargo diversos núcleos de la taifa no acataron el acuerdo por lo que el infante Alfonso (futuro Alfonso X) aplicó el derecho de conquista sobre Mula (1244) y Cartagena (1245). El resto de la taifa permaneció bajo autonomía musulmana.32 Sin embargo, en 1250 Castilla decidió crear la diócesis de Cartagena, y en 1258 el adelantamiento mayor del Reino de Murcia. Los sucesivos incumplimientos de lo pactado en Alcaraz llevaron a la sublevación de los musulmanes murcianos en 1264. La rebelión fue definitivamente sofocada por las tropas de Jaime I el Conquistador en 1266, dejando un importante contingente de pobladores catalanes y aragoneses.
El Reino de Murcia en el contexto de los territorios de la Corona de Castilla.

A partir de 1266 Alfonso X pudo comenzar a construir libremente el cristiano Reino de Murcia con la creación de concejos, la donación de villas a órdenes militares o nobles, la repartición de tierras, y concediendo a Murcia la representatividad de su reino en las Cortes castellanas.

En 1296, en el contexto del conflicto dinástico por la minoría de edad de Fernando IV, Alfonso de la Cerda ofreció el Reino de Murcia a Jaime II de Aragón a cambio de su colaboración. Jaime conquistó el reino entre 1296 y 1300, articulándolo como un territorio más de la Corona de Aragón al otorgarle los fueros de las Constitutiones Regni Murcie de 1301.33 En 1304, por la Sentencia Arbitral de Torrellas, Don Jaime "el Justo" devolvió a la Corona de Castilla el Reino de Murcia, a excepción del valle del Vinalopó, el Campo de Alicante, y la Vega Baja que pasaron al Reino de Valencia.

Durante el siglo XIV se vivió una profunda crisis económica y poblacional debido a las epidemias, las peligrosas incursiones granadinas, y los conflictos con Aragón.

Edad Moderna
Mapa del Reino de Murcia en 1795

A finales del siglo XV el Reino de Murcia perdió su carácter fronterizo al producirse la conquista de la zona oriental del Reino nazarí de Granada en 1488, en la que tropas murcianas participaron activamente. El fin de la frontera permitió un importante crecimiento económico y poblacional a lo largo de todo el siglo XVI.

La crisis finisecular española del siglo XVI no llegaría al Reino de Murcia hasta bien entrado el siglo XVII, tras la expulsión de los moriscos murcianos en 1613, el hundimiento del importante sector sericícola en 1630, las posteriores epidemias de 1648 y las inundaciones de 1651.

El siglo XVIII dio comienzo con la Guerra de Sucesión, en la que el Reino de Murcia tuvo un importante papel en la victoria borbónica; en la que destacó la acción del Cardenal Belluga, que fue nombrado virrey de Murcia por Felipe V. Durante esta centuria el reino vivió un auténtico siglo de oro con un importante incremento de la población (la ciudad de Murcia llegó a los 70.000 habitantes), se desarrolló la agricultura y la industria de la seda, se vivió un esplendor artístico (con el escultor Francisco Salzillo) y se convirtió a Cartagena en capital del Departamento Marítimo del Mediterráneo, instalándose en ella el Arsenal de la armada.

En 1799 se creó la Provincia marítima de Cartagena, demarcación que existió hasta 1805.34

Edad Contemporánea

Ya en pleno siglo XIX, tras la dura Guerra de Independencia que tuvo desastrosas consecuencias en la región, la reforma liberal de Javier de Burgos hizo desaparecer el Reino de Murcia en 1833 dando lugar a la provincia de Murcia y a gran parte de la provincia de Albacete.
División territorial de 1833 donde aparece la región biprovincial de Murcia.

A partir de aquí dio comienzo la denominada Región Murciana biprovincial, que duraría hasta la Transición.

A partir de 1840 comenzó a desarrollarse la minería y su industria paralela, principalmente en las sierras costeras, lo que llevó a un importante despegue poblacional en la anteriormente poco poblada costa murciana (con inmgración procedente de Andalucía oriental) y a la aparición de movimientos obreros. A pesar del desarrollo de conflictos como la revolución cantonal durante la I República española (con gran repercusión en la zona), el auge minero continuaría hasta la crisis de 1920. En este momento, el interior murciano (que se había mantenido al margen con su preponderancia agrícola -aunque con una producción más industrial tendente a la exportación) tomó el relevo con el desarrollo de la industria alimentaria, principalmente conserva y pimentón, sobre todo en las comarcas de las Vegas del Segura, incluida la capital.

Durante la Guerra Civil Española la Región Murciana se mantuvo fiel a la II República durante la práctica totalidad del conflicto, siendo Cartagena la sede de la marina republicana. Durante el franquismo, tras los duros años de la posguerra y la autarquía se produjo una recuperación de la industria alimentaria, un repunte de la actividad minera, una importante inversión estatal en el polo industrial de Cartagena y el inicio del turismo, a pesar de lo cual mucha población emigraría a Cataluña y Europa en las décadas de los 50 y 60, procedentes sobre todo de las comarcas más interiores, tendencia que se detuvo a partir de los 70, a finales de cuya década llegaría el agua del Trasvase Tajo-Segura. Este importante flujo migratorio se compensó con una tasa de natalidad elevada que generó un crecimiento poblacional siempre positivo. Tras el advenimiento de la democracia la provincia de Murcia (sin Albacete) se constituyó en una Comunidad Autónoma uniprovincial, contando con un notable desarrollo y pasando a ser una de las mayores receptoras de inmigración del país, principalmente a partir de los 90.
Véase también: Reino de Murcia (Corona de Castilla).
Demografía
Evolución demográfica por decenios y 2005. En verde claro, la región; en verde oscuro, la capital.
Artículo principal: Demografía de la Región de Murcia.

La Región de Murcia tiene una población de 1.470.069 habitantes3 de los cuales casi un tercio (30,2%) vive en el municipio de Murcia. Esta cifra representa el 3,11% de la población española. Además, tras Ceuta y Melilla, tiene el saldo vegetativo y la tasa de natalidad más elevadas del país.

En el periodo 1991-2006 la población murciana creció en un +29,32%, frente al +13,38% que había crecido el conjunto nacional. Un 14,5% de sus habitantes es de nacionalidad extranjera según el censo INE 2007, cuatro puntos por encima de la media española. Las colonias de inmigrantes más importantes son la marroquí, la ecuatoriana, la británica, la boliviana y la colombiana.

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